Comercial 360
Granito - Tu café recién molido cada mañana.
Granito - Tu café recién molido cada mañana.
En 30 segundos pasas del grano entero al café recién molido.
Aprietas, miras por la tapa transparente y sueltas cuando se vea como te gusta. Así de simple

✅ Café recién molido
✅ Especias con más sabor
✅ Adiós al mortero
✅ Mesón siempre despejado
✅ Un aparato, mil usos

Tu cocina va a oler a cafetería
El aroma del grano recién molido llena la casa antes del primer sorbo.
Y ese olor, créenos, despierta más rápido que la alarma.

Especias con sabor de verdad, no de cajón
Mueles pimienta, comino o merkén justo antes de cocinar.
La diferencia se nota en el plato, sin cambiar la receta.

Deja descansar el brazo y el mortero
Lo que antes era machacar y machacar, ahora lo resuelve un botón.
Tú solo miras por la tapa y sueltas cuando esté listo.

Modo de Uso
Paso 1 – Agrega tus granos
Pon café, nueces o especias en el vaso. Solo ingredientes secos, nada húmedo.
Paso 2 – Cierra la tapa
Ponla encima y verifica que quede firme. Con eso ya estás listo para moler.
Paso 3 – Mantén presionado
Aprieta el botón y Granito empieza a moler. Si lo sueltas, se detiene al tiro.
Paso 4 – Mira y sirve
Revisa por la tapa transparente. Cuando se vea como te gusta, suelta y sirve.

Especificaciones
- Material: cuerpo y vaso de acero inoxidable apto para alimentos.
- Cuchilla: doble hoja de acero inoxidable.
- Capacidad: 300 ml.
- Alimentación: 220 V con enchufe estándar, compatible con la red eléctrica chilena.
- Dimensiones: 10,5 x 17 cm.

Testimonios

"Compraba café molido en el súper y pensaba que así nomás era. Ahora muelo el grano mientras hierve el agua y el olor llega hasta la pieza. Mi pareja se levanta sola, sin que tenga que llamarla."
— Tomás, 34

"Hago mi propio merkén y con el mortero era una lata. Ahora tuesto el ají, lo echo con las semillas de cilantro y en un ratito queda parejo. Lo hago en tandas chicas porque el vaso no es gigante, pero para la casa me alcanza de sobra."
— Carmen, 52

"Me dio desconfianza que fuera tan chico, pensé que no iba a moler bien. Lo probé con nueces para un queque y quedaron finitas. Eso sí, no se lava con agua: lo limpio con un pincel seco y un paño. Ahora vive en el mesón."
— Valentina, 29

